Clear para Mac y iPhone

Entre los usuarios de iOS, hay un gestor de tareas que marca la diferencia: Clear. Su interfaz minimalista y controlada por gestos ha conquistado a sus usuarios.

Versión para iPhone
Se presentó para iPhone como la lista de tareas de iOS más sencilla de todas, un claim muy ambicioso teniendo en cuenta el número de gestores de tareas existentes.

Clear para iPhone se caracteriza por no tener elementos en la interfaz, no hay botones, barras de herramientas… Se manipula con los gestos y se identifica mediante un código de color: azul para listas, rojos para tareas, una gradación de los colores indica su prioridad.

Versión para Mac
Clear para Mac está disponible para OS X y con sincronización vía iCloud. La versión para OS X es parecida a la del iPhone, aprovechando ventajas de los ordenadores.

Una de las novedades que presenta, gracias a las ventanas, es la posibilidad de ver más de una lista de tareas a la vez. Su funcionamiento destaca por su simplicidad. Para añadir elementos a la lista, sólo es necesario, empezar a escribir. Para eliminar un elemento de la lista: empujarlo fuera de la lista.

La aplicación no es gratuita.
Para iPhone su precio es de 1,79€.
Para OS X tuvo un precio de lanzamiento de 6€ en la App Store y ahora es de 8,99€.
Los requisitos son:
iOS 6.0 o posterior. Compatible a partir del iPhone 3GS y el iPod touch de tercera generación.
OS X 10.8.2 o posterior y procesador de 64 bits.

 

Case studio: Kiehl’s

La marca estadounidense de cosmética Kiehl’s llegó en Europa no hace mucho tiempo con un concepto que contrasta bastante con el imperante en este continente por lo que hace a las firmas de belleza.

Entrar en una tienda de esta marca es toda una experiencia a la que las europeas no estábamos acostumbradas. Los productos de belleza, de grandes firmas, los encontramos en tiendas especializadas, espacios como Sephora, El Corte Inglés o perfumerías y en esos espacios no esperamos encontrar gente con bata blanca como médicos o farmacéuticos.

Esta marca se creó en 1851 en Estados Unidos por John Kiehl y nació como farmacia. La base del negocio estaba en la originalidad y la riqueza de sus productos cosméticos, farmacéuticos, botánicos y medicinales. Su discípulo, Irving Morse, compra el negocio en 1921, manteniéndole el nombre. En 2000 empieza la internacionalización de la marca exportó Kiehl’s a Europa lo hizo de la misma manera que funciona en Estados Unidos, con un concepto de tienda que está a medio camino entre una tienda de cosmética y una farmacia. Los dependientes de Kiehl’s van con bata blanca, cosa que siempre da una imagen de experto y prescriptor.

El núcleo de la comunicación de esta marca se basa en la experiencia en tienda. Con el añadido que no son tiendas inmensas y generalmente siempre pueden atenderte rápidamente. Una experiencia completamente Kiehl’s empieza por un chequeo rápido de tu piel para ver de qué tipo es, además de un cuestionario para saber todas tus malas costumbres y tus preocupaciones. Teniendo en cuenta estos dos factores te recomiendan toda una rutina de belleza específica para ti.

Su punto fuerte, para mi, es su política con las muestras. Para personas que, como yo, son peculiares con las cremas y les gusta probarlas unos días antes de decidir encontrarán en Kiehl’s su paraíso particular. Tienen muestra de casi todos sus productos y si pides alguna SIEMPRE te la darán. Al contrario que otras marcas en las que parece una utopía conseguir una muestra, en Kiehl’s creen que la mejor manera de convencerte para que compres un producto es dejándote probarlo. Como ellos mismos dicen: “En cada una de nuestras boutiques, nuestros Representantes de Servicio al Cliente toman el tiempo necesario para tratar las necesidades individuales de nuestros clientes. Cuando visitas una tienda o un mostrador de Kiehl’s en cualquier parte del mundo, debes esperar recibir una consulta personalizada sobre el cuidado de la piel y el cabello, seguidas de las recomendaciones sobre los productos apropiados. Este servicio personalizado está extendido por todo un programa exclusivo de muestras en el cual tú, nuestro cliente, estás invitado a probar una fórmula antes de comprarla

He hablado de este tema con varias personas, expertas y no expertas en el sector, y el resultado siempre es el mismo: los expertos en comunicación creen que es una gran idea, mientras que los no expertos creen que es un error.

¿Tu qué opinas?

Jornada ESIC: La Evaluación de la reputación Corporativa. Monitores.

Esta tarde asistí a la Jornada del ESIC dedicada a la evaluación de la reputación corporativa.
Para aquellos quienes no lo conozcáis, el ESIC es una escuela de negocio con sede en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Navarra, Málaga, Bilbao, Granada y Brasil. Cada mes organizan conferencias gratuitas sobre temas de comunicación, así que no dudes en ir mirando si hay alguna que os interesa para apuntaros.

La jornada se organizó en dos bloques, de una media hora cada uno, con dos temáticas diferentes y dos ponentes diferentes: Jordi Pascual y José María Sansegundo.

El primer bloque, la Reputación Corporativa como factor de éxito, estuvo a cargo de Jordi Pascual, Profesor de ESIC y Secretario

Jordi Pascual © Gabinete Uribe

de la Junta de la Asociación Catalana de Comunicación, Investigación y Estrategias Políticas (ACCIEP). Sinceramente esta parte fue como estar en una clase magistral sobre reputación corporativa cosa que, supongo que para profesionales que hace tiempo que no están en un aula es bueno, pero para mi fue como volver a clase, power point incluido, y con un temario que tengo suficientemente fresco como para que no necesite que me lo recuerden.

Básicamente podríamos resumir este bloque en que el mercado, cada vez más atomizado, presenta productos que son muy similares entre ellos y cuyo valor añadido es la reputación. Además el consumidor cada vez es más exigente, está mejor informado y demanda este valor añadido.

No se podría hacer una clase magistral sin la definición de rigor, así que allí estuvo. Entendemos por reputación corporativa el conjunto de percepciones de los grupos de interés. Los factores de éxito que entran en juego son, y cito textualmente:

  • Buen gobierno
  • I+D+i
  • Calidad
  • Rentabilidad
  • Liderazgo
  • RSC
  • Clima
  • Entorno
  • Ética empresarial

Los factores sociales, como la crisis, han cambiado la importancia que le dan los ciudadanos a los valores. Ha subido la integridad como consecuencia de los casos de corrupción.

La reputación es un proceso lento. Una mala percepción afecta negativamente a la organización. Una reputación positiva contribuye a crear beneficios, ayuda al proceso de crecimiento, crea barreras contra otros competidores; un ejemplo claro es el del mercado de las colas, entrar en ese mercado es muy complicado porque tanto Coca-Cola como Pepsi tienen una reputación y notoriedad muy fuerte y eso complica que el comprador salga de esas marcas.

La economía de la reputación es un concepto que está extendido en Estados Unidos y que en España empieza a sonar. Se podría resumir como: importa más lo que eres que lo que haces. Se fundamenta en tres pilares:

  1. No podemos gestionar aquello que no podemos medir. Son necesarios los KPI.
  2. Gestionar la reputación es más que salir en un ranking.
  3. Es estar cerca de los grupos de interés. Escuchar y dar respuesta.

Con esto finalizaría la intervención de Jordi Pascual.

El segundo bloque se ha denominado “el Monitor de Reputación: herramienta clave para el DIRCOM” y ha estado a cargo de José María San Segundo, Consejero Delegado y Director Técnico de MERCO.

José María San Segundo © Merco

Su intervención se ha alejado más de una clase magistral, si bien se notaba su pasado como docente. A través de una exposición de una media hora ha expresado qué es un monitor, sus puntos positivos y negativos, los monitores más reconocidos que hay y una explicación-venta-autobombo de qué es MERCO.

Un monitor es una investigación que pretende ordenar organizaciones. La calidad de los monitores dependerá de:

  • Enfoque metodológico
  • Muestra
  • Rigor
  • Independencia

Según San Segundo, los monitores tienen como positivo que ponen en valor la reputación de las empresas. Por el contrario como negativo tienen: que no hay monitores buenos, sino monitores más o menos justos; escasa metodología, dependiendo de cada monitor y una falta de transparencia.

Cada monitor parte una teoría base en su metodología. Hay empresas que no aparecería en los monitores en que solo importaran los consumidores, básicamente porque los consumidores no saben ni de la existencia de esas empresas.

Un monitor debería ser un diagnóstico de reputación de una organización. El objetivo pasa por incluir muchos públicos cosa que provoca un mayor coste y una mayor inversión porque demanda de más investigación, pero al mismo tiempo da más perspectivas, lo hace más justo.

Las variables a tener en cuenta en un monitor son:

  • Mercado
  • Sociedad
  • Organización
  • Capital
  • Innovación
  • Internacionalización

Un monitor tiene que ser transparente para evitar tratos de favor, y así mismo debe tener una metodología accesible, una verificación externa y saber de dónde viene la financiación para garantizar su independencia.

Los monitores que ha nombrado han sido:

  1. Fortune
  2. Global Reptrack
  3. Merco

A partir de este punto, considero que no es necesario entrar en qué se ha dicho porqué ha sido una explicación de cómo funciona MERCO, ya que San Segundo es Consejero Delegado de este monitor.

De la ronda de preguntas rescato la respuesta que le han dado a una responsable de marketing de una empresa de plásticos que ha preguntado qué hacer siendo una empresa pequeña que no aparece en un monitor. La respuesta, como me temía, ha sido que era necesario hacer una investigación propia para crear un mapa de stakeholders, determinar los pesos (relevancia) de cada uno de ellos y finalmente establecer los objetivos propios a cada uno de ellos. Sí, suena idéntico a lo que dije tratando sobre estrategia en Relaciones Públicas.

Para cerrar del todo me quedo con la frase de San Segundo:

Los Dircoms tienen responsabilidad sobre todo, pero no gestionan nada

 

Usurpación de imagen con finalidad comercial

Imagen Sarah Pinnix en la web Tarot de Cristal © Adweek

La estadounidense Sarah Pinnix ha descubierto que, además de blogger, era vidente del tarot. Este ha sido otro caso de apropiación indebida de imágenes por parte de una web. La página del Tarot de Cristal cogió la foto que utiliza Sarah Pinnix en Twitter y su web personal para promocionarse. Al ser una blogger conocida, tiene más de 10.000 seguidores en Twitter, una persona reconoció su imagen y le mando un inbox de Facebook informándole sobre la situación ha declarado Sarah Pinnix a AdFreak.

Ella misma intentó ponerse en contacto con el administrador de GlobalTarot.com para resolver el problema. No es la primera vez que vive una situación así, en 2009 un amigo de la blogger encontró su foto para promocionar una tienda de comestibles en Checa.

En la web Tarot de Cristal ya han retirado la foto de Sarah Pinnix.

 

 

La telaraña de Bernstein

Telaraña de Bernstein © Marta Codorniu

La llamada telaraña de Bernstein es un método para visualizar de forma muy clara cuál es la percepción que se tiene de los valores de la organización y si se corresponden con los deseados. No olvidemos que, desde las Relaciones Públicas, intentamos equilibrar la visión que se tiene con la que deseamos que tengan.

En este método cada radio representa un valor de la organización, la línea verde representa cómo deseamos que se nos perciba y la roja es cómo se nos percibe realmente. Cada radio está dividido en 9 puntos siendo el centro el 0 y el extremo el 9.

La situación deseada se da cuando coinciden las dos líneas: la de la percepción deseada y la real. Tan malo es que la percepción real sea más baja que la deseada, como que la percepción real sea más alta que la deseada.

Cuando detectamos un gap entre las dos percepciones, tenemos en algun punto un problema de comunicación porqué la gente no percibe la organización como nosotros la estamos comunicando.

Como ya expliqué en el post sobre estrategia en Relaciones Públicas, en las primeras fases se debe investigar a través de auditorías, pero cuando ya se ha implementado la táctica se debe volver a investigar para ver si se ha solucionado el problema de comunicación.