About.me, o tu tarjeta de visita digital (III)

aboutmeLlegamos a la recta final de cómo usar about.me. Ya sabemos cómo crearlo y cómo empezar a moverlo para tener visitas. Una vez hayamos creado nuestra landing page y la estemos moviendo por toda la red, nos entrará una curiosidad irrefrenable de ver cómo está yendo; ¿están entrando?, ¿clican en algun link?… About.me ya prevé esa necesidad de saber y tiene su apartado de estadísticas.

Estadísticas de About.me

Desde el dashboard encontraremos una referencia a la Page Statistics (o estadísticas), debajo de ella hay un breve resumen en el que te dice: número de visitas, clicks y links to you.

About.me - EstadísticasLa página de las estadísticas está encabezada por un gráfico anual, mensual o semanal, con las visitas a nuestra página. Así como un poco de información básica: tiempo medio, visitas nuevas, total visitas…

A posteriori está el apartado de clicks, es decir, de los links que tenemos dónde han clicado dividido entre apps y otros sitios. Los primeros son los que about.me tiene integrados y los otros corresponden a las URLs que aparecen debajo.

Por último en las estadísticas vemos los links, que corresponden a los links externos a nuestra página de About.me

Dashboard de About.me

No solo de estadísticas vive el usuario y hay otras cosas que nos pueden interesar. Estas son las que About.me cree que nos pueden interesar:

  • Cómo conseguir más seguidores: dónde nos dan consejos sobre como mejorar nuestro tráfico.
  • Actividad: últimas cosas que hemos hecho en nuestra página, si nos han marcado como favoritos…
  • Favoritos: páginas que hemos señalado como favoritas
  • Estadísticas: breve resumen de cómo va nuestra página
  • Influencia (Klout): Klout y About.me se han unido para mostrar nuestra influencia en Internet. Klout se merece toda una entrada aparte, que ya haré en algún momento.

Después de tres entradas, ¿te atreves a hacerte tu página personal con About.me?

About.me, o tu tarjeta de visita digital (II)

aboutmeUna vez creada el perfil en about.me, siguiendo los pasos de este post anterior, necesitamos empezar a moverlo para tener visitas. ¿Cómo hacerlo? Empezamos por compartir nuestra URL que creamos http://about.me/tunombre en el mayor número de sitios.

Ideas para compartir tu URL

  • Crea una firma automática para tu e-mail, si no la tienes ya. Si la tienes, elimina todos los links a redes sociales y pon únicamente tu URL de about.me.
  • Las redes sociales como Facebook, Twitter, LinkedIn, Google+, etc. permiten poner una URL en el apartado de información personal. Al usarlo, estaremos aprovechando para conectar nuestras redes sociales entre ellas.
  • Nos comunicamos sin parar mediante mensajería instantánea con diferentes servicios y la gran mayoría permiten poner estados personalizados. ¿Por qué no aprovecharlo para poner nuestra URL?
  • Como dice el título del post, about.me es tu tarjeta de visita digital, pero van más allá y permiten imprimir tarjetas tradicionales para repartirlas físicamente.

Moo y su rol en about.me

Moo es una web británica partner de about.me que hará mucho más simple (y económico) hacerte la tarjeta física. Al ir dashboard encontraremos las offers y actualmente (creo que es permanente o, como mínimo, dura mucho) la posibilidad de hacer tu tarjeta con Moo.

about-me moo

Clicar para ampliar la imagen

Hacer tu tarjeta es realmente muy fácil. Por definición, cogerá directamente la imagen que tengas en about.me para la parte frontal. En la parte posterior, donde encontramos la información, la tarjeta estará prediseñada con tu headline, tu e-mail, tu URL de about.me (por supuesto) y el código QR de tu URL. El código QR solo podemos moverlo y hacerlo más o menos grandes. Los textos son editables, bueno, podemos cambiar qué dicen y su tamaño, pero no la tipografía. Podemos añadir alguna imagen más, como podría ser el logotipo.

tarjeta moo

Clicar para ampliar la imagen

¡Aún quedan más funciones de about.me!

Cuando anuncio y noticia hieren sensibilidades

The Herald foto: 233 grados

Se ha vuelto un hecho demasiado recurrente que al lado, o cerca, de una notícia sobre un desastre aparezca un anuncio relacionado. No me atrevería a decir el 100%, pero sí que una gran mayoría es fruto de la mala combinación planificador de medios – editor. Uno de los últimos casos lo protagoniza el diario estadounidense The Herald con un anuncio sobre armas al lado de la notícia de la masacre en Connecticut.
Como era obvio, el editor del periódico, Paul Osmundson, ha pedido disculpas.

El trabajo del planificador de medios está en optimizar al máximo un presupuesto para inserir los anuncios en diferentes medios teniendo en cuenta el target de la campaña, la audiencia del medio entre otras cosas. Un planificador de medios, como su nombre indica: planifica, cosa que significa que no decide cada día dónde insertará la publicidad. Además se compra por espacio (media página, página entera, roba-páginas…) y el pobre planificador no sabe qué tendrá al lado.

El editor es quien debería haber visto que ese anuncio allí podría herir sensibilidades y moverlo dentro del propio periódico. Pero parece que ese trabajo de revisión pide demasiada dedicación y no se hace tan exhaustivamente como se debería y por eso encontramos erratas, faltas ortográficas… o anuncios puestos con poco decoro. Como explicó el editor del The Herald, los anuncios suelen estar antes que las notícias.

Costa Concordia en 20 minutos

Otro problema que cada vez se hace más frecuente es debido a las campañas online. Recordando el caso del Costa Concordia, el barco que naufragó, al buscar en Internet Costa Concordia no era extraño que aparecieran anuncios llamados display sobre cruceros o barcos. El problema de los anuncios en display en esos casos es, básicamente, la concordancia de las palabras del hecho con las keywords del anuncio. Pero todo es evitable, o minimizable, con un buen uso de las keywords negativas.

Si nuestro anuncio se encuentra en alguna situación así la única opción es estar pendiente de las publicaciones en papel y añadir rápidamente keywords negativas en el caso del online.

About.me, o tu tarjeta de visita digital (I)

Hoy en día es, más que nunca, importantísimo el Personal branding (aunque como dije en otro post: no es una panacea). Para ayudarnos a mejorar nuestro personal branding en la red tenemos miles de perfiles en redes sociales como Facebook, Twitter, LinkedIn, Flickr, YouTube, Foursquare… y claro, cuando conocemos a alguién nuevo y le decimos que nos agregue en Facebook, nos siga en Twitter, que conectemos en LinkedIn etc… ¡esa persona puede volverse loca! Así que para evitar esos momentos de tener que buscar a alguien que hemos conocido red tras red os traigo about.me. Esta red social se convertirá en vuestra presentación, como en una tarjeta de visita: toda tu presencia online estará allí.

Cómo crear un perfil

Crearse un perfil en about.me es muy simple. Debemos registrarnos y,  a partir de ese momento, personalizarlo para dar nuestra mejor impresión.

  1. Lo primero es lo primero. Selecciona una  imagen de fondo, cualquiera vale, aunque lo ideal sea una tuya (yo no lo hago, me siento incómoda a un tamaño tan grande). Intenta ajustarla al tamaño de about.me: 1680×1050 píxeles.
  2. Si mientras te registrabas no pusiste tu biografía, ahora es el momento. Si ya lo hiciste, pasa al siguiente paso.
  3. ¡Colores! Se tiene que dar vida a la página. Elige de acuerdo a como tu eres y tus valores. Es importante dar una imagen los más coherente posible en todas las redes. Tenemos que elegir el color para: el fondo de la página; el fondo de la caja con nuestra información, tendremos que seleccionar también su transparencia; y, por último, los colores de los textos: nombre, encabezado, biografía y enlaces.
  4. Tenemos colores, ahora toca tipografía y tamaño de letra. Hay cerca de unas 40 tipografías, si eres diseñador gráfico te parecerán pocas, pero para la mayoría de casos será suficiente.
  5. ¡Ya casi estamos! Queda conectar nuestro página de about.me con todos nuestros perfiles, o aquellos que queremos dejar ver. Desde Facebook hasta Last.fm están en about.me. Pero si dentro de los 20 que tienen predefinidos no está el tuyo, puedes agregar tu URLs de forma manual, así podemos incorporar también nuestros blogs y webs personales.

Con esto ya tenemos un about.me completo y listo para sustituir en la firma del e-mail toda la colección de favicons que habías acumulado.

Si estás falto de inspiración para hacer tu perfil mira los que ya existen a través del directorio de about.me. Algunos son, simplemente, espectaculares. (A fecha de 09 octubre han hecho cambios y eliminado ese directorio)

Punto positivo: mientras haceis los cambios, estos se ven directamente. Es muy cómodo para ver rápidamente todas las opciones. Aunque, no todo iba a ser bueno, después ¡cuesta encontrar aquella opción que te había encantado!

Para los que sintais curiosidad sobre cómo es mi perfil, aquí os lo dejo: about.me/martacodorniu.

Apple, o un ejemplo de servicio post venta (muy post venta)

© Apple

Las navidades de 2005 (o 2006, no lo recuerdo) me regalaron mi primer producto de Apple: un iPod nano de primera generación. Estuve usándolo hasta que la batería empezo a fallar y lo sustituí por otro iPod nano, de tercera generación, y este también fue sustituido por otro iPod nano, sexta generación.

Hace tiempo, no puedo comprobar exactamente cuánto porqué mi antiguo gestor de correo me ha borrado los e-mails de hace tanto tiempo, recibí un e-mail de Apple que decía que mi iPod de primera generación tal vez procedía de una partida de iPods con batería defectuosa y que me lo sustituirían. Me sorprendió recibir un e-mail así después de tanto tiempo, yo ya iba por el iPod de sexta generación, y la ignoré convencida que mi iPod de primera generación descansaba en paz no sé donde. Pero…

Este año mi padre me «devolvió» mi iPod nano de primera generación diciéndome que el pobre ya sí que había pasado a mejor vida. Entonces decidí buscar el e-mail de Apple sobre la sustitución  y no lo encontré. En la web de Apple, en el apartado de soporte, encontré el «Programa de sustitución de iPod nano (1ª generación)» y pensé no puede ser que tenga tanta suerte que aún exista (igual había pasado más de un año del e-mail de Apple).

© Marta Codorniu

Probé por probar y resultó que ese iPod nano de primera generación sí que estaba entre la partida defectuosa. Y empezó mi primera aventura con el servicio técnico de Apple. En una semana me mandaron a casa un sobre acolchado para que enviase el iPod a través de UPS. Cuando finalmente superé la nostalgia de desprenderme de mi primer cacharro Apple, desde la web de UPS dije donde quería que recogieran el iPod y a los dos días habían venido y se lo habían llevado. En menos de 15 días recibí en mi casa un paquete de Apple con mi nuevo iPod nano de sexta generación. Este viaje ha transformado mi primer iPod negro de 2GB en un iPod plateado de 8GB que funciona perfectamente.

iPod nano primera generación (o el Antes)

iPod nano sexta generación (o el Después)

 

 

 

 

 

 

 

Sinceramente, gracias Apple por tu servicio post venta. Es uno de los detalles que marcan la diferencia entre una marca y una lovemark.